Vista la moda de que todo el mundo últimamente se muda de blog, he decidido que yo también. Voy a cambiar de aires. Lo cierto es que la dirección y el nombre de mi blog no me satisfacían mucho, poco tienen que ver con lo que soy ahora, y a veces la mención de mi periplo parisino me trae recuerdos un poco amargos, así que he pensado que lo mejor sería hacer borrón y cuenta nueva.
Tengo el blog en el mismo perfil, por lo que no será difícil que lo localicéis. De aquí mis disculpas a los que tengáis que (o queráis, claro está) actualizar vuestros feeds o lo que sea (ojú, qué pompa me doy...) He importado las entradas publicadas desde mi vuelta de los Estados Unidos (los comentarios también se han mantenido); el resto prefiero que permanezcan guardaditas en el viejo blog (que por cierto, no voy a borrar, por si a alguno le da la vena nostálgica) Ah, y ya no soy la Parisina de bote, a partir de ahora soy la Parisina a secas (sí, me cambio más de nombre que Tamara Seisdedos, aka Ámbar, aka Yurena, ¿y qué?)
Bueno, señoras y señores, les espero en mi nueva morada:
(Aún estamos con arreglillos y retoques de aquí para allá, pero no os inquietéis, sentíos en vuestra casa)

