jueves 20 de marzo de 2008

La odisea de ser adolescente en el siglo XXI...

Hoy ha sido un día agridulce. Las dos clases que he tenido han ido bastante bien, los grupos que me tocaban hoy son bastante enrollados y se portan bien (a pesar de que han tenido un lío con el horario y sólo han ido la mitad, pero bueno, con menos gente se trabaja mejor...)
La parte negativa ha sido la noticia que acabo de recibir. Resulta que el martes me tocaba con dos grupos de bachillerato y ninguno de mis alumnos apareció. Bajé a preguntarle a la profesora y no había nadie en el aula. Supuse que tendrían alguna salida o algún trabajo especial y me fui a casa, aunque un poco molesta de que no me hubieran avisado.
Pues bien, hoy me encontré a la profesora, que llevaba bastante mala cara, y me ha contado que una de las alumnas, a la que he di clase hace poco, se ha muerto y que por eso los de bachiller no han estado yendo esta semana. Al principio no caí en qué chica era, pero cuando me la describió caí enseguida. Me quedé muy impactada y consternada, y más al saber de que probablemente se trate de un suicidio, pues la chica tenía problemas familiares...
Después he regresado en el metro sintiéndome como una zombi, hasta el punto de que, sin darme cuenta, intenté pasar por la barrera sin validar mi ticket. No puedo parar de pensar en qué puede pasar por la cabeza de una chica de 17-18 años, joven, simpática, hasta guapa diría yo, para poner fin a sus días de una forma tan terrible. En clase siempre parecía bienhumorada y alegre...
Y lo que más me choca es pensar que no era la única con graves problemas, pues otra alumna mía ha estado desde el mes de enero hospitalizada con problemas psiquiátricos. La próxima semana me tocará con ella, no sé en qué estado me la encontraré, aunque la profesora me ha recomendado que vaya con cuidado y que no insista con ella si veo que no se muestra colaborativa, pues tiende a ser muy agresiva. Me alegraría ver que ya n es así, que ha cambiado y que la han podido ayudar, porque es muy fuerte que una chica de 15 años tenga que pasar ya por una situación así...
Con cosas como esta me doy cuenta de la injusticia que cometiría si calificara mi adolescencia de mala. El caso es que frustrante sí que fue, ¿pero qué adolescente es completamente feliz?Ninguno. Sin embargo, la mayoría pasamos por ella sin más trauma que el de haber sido castigados sin salir la noche en que tocaba nuestro grupo favorito o de no haber tenido las zapatillas de moda. Estas chicas lo tenían todo, materialmente, pero la vida las ha sometido a una dura prueba demasiado pronto...
Descanse en paz...

3 comentarios:

Una española en Eslovenia dijo...

Conozco una chica que tiene 18 y que tiene la vida totalmente perdida: dejó los estudios y vive en casa a base de pastillas antidepresivas. Ya he visto intentos de suicidio en mi generación, pero ahora están totalmente disparados. Yo también me quejaba de mi época, pero visto lo visto, nuestra generación fue de lo más tranquila y normalita (los que tenemos ahora 28).
Es una pena. Normal que te sintieras conmocionada! Yo también creo que es porque lo tienen todo y no saben hacer frente a las carencias o problemas. Yo no tenía toda la ropa que quería, no me dejaban salir de noche, etc... pero me acostumbré a pelear por las cosas y a disfrutar lo que tenía. Ahora con 13 ya salen hasta las 3-4 de la manana, beben... una pena.

luis dijo...

Estás en París!!!!!, el amor, la historia, la cultura y el romanticismo estan en el aire...solo tines que respirar y disfrutar de tu estancia aqui. siento lo de el suicidio, pero pase lo que pase siempre hay que seguir adelante.
animo de todo corazon,princesa. :)
luis

m. dijo...

Cuánta razón tienes... has descrito la adolescencia a la perfección. La mía fue frustrante también, con momentos muy malos, una pizca de bullying y demás elementos típicos de este plato llamado "edad del pavo". Siempre he dicho que la adolescencia, que se desarrolla en el instituto o colegio, no es más que una versión a escala reducida de lo que es el mundo real. Hay dictadores, tiranías, gente que se cree por encima de otra... Qué lástima lo de la chicaa. Por muy mal que yo esté, sé que quiero vivir.